La construcción de la personalidad.

Publicado en por Fernández

Según Wallon es la etapa del personalismo la más significativa en la formación de la personalidad. Necesita diferenciarse de los demás a través de la oposición, luego pasa a una fase de autonomía en la que quiere hacerlo todo por sí mismo, y luego pasa a una fase de identificaciones a través de procesos imitativos y adopta características de papeles que son significativos para él.

 

La conciencia psicológica de sí mismo se da a partir de la progresiva diferenciación y relación con los otros, reflejado en el uso del pronombre personal, aunque superficialmente limitado al aspecto físico y a su actuación, es decir, que se define por como es y lo que sabe hacer o le gustaría saber hacer. Así no es debido a problemas del lenguaje que no use el pronombre personal, si no a problemas en la construcción de la identidad. Esta construcción es fundamental en este período. Otra realidad importante en este periodo es el de la identidad sexual. Sobre los 2-3 años sabe como categorizarse pero falla en categorizar a los demás. Así un niño de 4-5 años piensa que puede convertirse alguien en una persona del sexo contrario solo con llevar atributos externos relacionados al otro sexo: vestirse, pendientes. Se ha demostrado la precocidad en la adquisición de los estereotipos asociados al papel social adjudicado a cada sexo de una forma muy tradicional, siendo muchas veces más acusados de lo vivido en su ambiente familiar, si bien no tiene problemas en admitir que sus padres tomen papeles contrarios, cuando juegan atribuyen los roles de manera tradicional.

 

Piaget desde la teoría genetista-constructivista concibe esta edad la del realismo moral, en la que el niño concibe lo que se debe o no hacer en función del castigo y recibir la sanción según el resultado y no la intencionalidad del acto.

 

Entre los 3 y los 5 años, se va formando la idea de un yo privado no observable por los demás.

Comienzan a surgir las rivalidades, los celos, la envidia y los secretos.

Teorias de personalidad infantil

Freud y su “Teoría Psicosexual”:

 

Los psicólogos han ideado varias teorías para explicar como se socializan los seres humanos. Una de ellas es la teoría psicoanalítica, la cual explica la socialización a través del proceso de identificación, que es el resultado de la solución de los complejos de Edipo y Electra.

 

Para Freud, la primera infancia para correspondería a lo que él llamaba “la etapa fálica” o “genital temprana”.

 

            Aquí el lugar del placer biológico es la boca y el ano, toda la zona genital, Freud pensaba que en esta etapa los niños hombres estarían más influidos por un vínculo sexual a la madre, y las niñas por un vínculo sexual hacia el padre.

 

            El autor ejemplifica su idea basándose en el hecho de que en esta época los niños tienen gran curiosidad por saber de donde vienen los bebés, y aprender sobre el acto sexual de los padres. Incluso en esta época sus conversaciones están llenas de bromas “sucias”, pero más respecto al baño que al dormitorio. Otro asunto que fascina a los niños en esta etapa son las diferencias corporales entre hombres y mujeres, niños y adultos.

 

Complejo de Edipo: Es el proceso que ocurre en el niño hombre, y que incluye sentimientos sexuales por la madre, miedo al padre, y la represión de estas emociones. Esta represión le permite al niño identificarse con su padre. Todas estas situaciones producen en el niño angustia. Para resolver esta angustia el niño desarrolla la identidad de hombre.

 

            El complejo de Edipo viene del antiguo mito griego en que Edipo, sin saberlo mata al padre, y se casa con la madre. Al saber lo que hizo se arranca los ojos.

 

            Freud dio este nombre del héroe trágico a su idea de que cada niño pequeño se enamora de su madre, y tiene pensamientos asesinos hacia su padre.

           

            Según la teoría de Freud, el amor del niño (3 a 6 años) hacia su madre es tan grande, que tiene insinuaciones sexuales, lo cual pone al niño en competencia con el padre. Inconscientemente el niño quiere tomar el lugar del padre, pero reconoce el poder de éste. Cuando se da cuenta que las niñas no tienen pene, imagina que algo les ha pasado, y se angustia pensando que su padre lo va a castrar por los sentimientos que tiene hacia su madre. A este fenómeno Freud lo llama “angustia de castración”.

 

            Por lo tanto, el niño temeroso reprime los sentimientos sexuales hacia su madre y deja de rivalizar con el padre, llegando a identificarse con éste.

 

Complejo de Electra: Es lo mismo que el complejo de Edipo, pero aquí es la niña la que tiene sentimientos sexuales hacia el padre, y rivaliza con la madre. También se angustia mucho ante esta situación. Resuelve su problemática identificándose con la madre.

 

            Aquí Freud tomó el mito griego de la esposa que asesina a su marido (el rey) para quedarse con su amante, y la hija para vengar al padre mata a la madre y al amante.

 

Envidia del pene: La niña en esta época tiene envidia por ese órgano tan visible que ella no tiene. Si la niña rechaza estos sentimientos de envidia, va a desarrollar en la adultez una neurosis. Mientras que si sucumbe a esta envidia, va a guardar la esperanza de tener uno y volverse hombre. De todas maneras, según Freud ella se siente inferior y es probable que se vuelva contra su madre. Finalmente, una niña normal cambia su deseo de tener un pene por el de tener un hijo.

 

 

Desarrollo del “Super-Yo”:

 

 

Si la solución del complejo de Edipo y de Electra es exitosa, se desarrolla el super-yo (5 a 6 años).

 

Super-Yo                  Aspecto de la personalidad que representa los valores e ideales sostenidos por los padres. Se desarrolla a través de la introyección, que equivale a el proceso por el cual el niño se identifica con el padre del mismo sexo e integra los cánones mores de éste.

 

El super-yo tiene dos aspectos:

 

1)     El yo ideal, que son los “debo”, vale decir el comportamiento al que aspiramos y por el que somos recompensados y nos sentimos orgullosos.

 

2)     La conciencia son los “no debo”, es decir el comportamiento por el que somos castigados, y del que nos avergonzamos o sentimos culpables.

 

            A través del super-yo que opera en forma inconsciente, el niño incorpora conceptos acerca de lo que es correcto e incorrecto, de manera que pueda controlar sus comportamientos en vez de actuar bajo el control de otras personas.

 

            Según Freud las niñas no son tan morales como los hombres porque no tienen miedo de castración, por lo que no desarrollarían un super-yo tan fuerte.

 

En la primera infancia el super-yo es rígido, con la madurez se vuelve más realista y flexible, lo que le permite al hombre funcionar de acuerdo a principios más elevados y que tengan que ver también con sus propios intereses.   

 

Erickson y su “Teoría Psicosocial”:

 

 

            A esta teoría se le llama “psicosocial” y consta de 8 crisis.  Erickson amplió el concepto freudiano del “yo” e hizo énfasis en la influencia de la sociedad sobre el desarrollo de la personalidad.

 

            La teoría del desarrollo psicosocial hace un seguimiento de la personalidad a través de la vida, enfatizando las influencias sociales y culturales sobre el “yo” en cada uno de los ocho períodos.

 

            Cada etapa gira en torno a una crisis de personalidad que involucra un conflicto mayor diferente. Cada crisis está relacionada con un aspecto crucial del momento que igual seguirá siendo importante a lo largo de la vida.

 

            Las crisis surgen de acuerdo al nivel de maduración, si la persona se ajusta a las exigencias de cada crisis, el “yo” se desarrollará hacia delante, es decir a la siguiente crisis. Si una crisis no se resuelve bien, la persona seguirá luchando con ella, y esta va a interferir en el desarrollo normal del “yo”.

 

            Para la solución exitosa de cada una de las ocho crisis se necesita un equilibrio entre un rasgo positivo y uno negativo correspondiente. Es necesario un cierto grado de negativo, a pesar de que lo positivo tiene que predominar, p/ej. se necesita confiar en el mundo y en la gente, pero también se necesita una cuota de desconfianza para protegerse del peligro.

 

            El logro exitoso de cada crisis da como resultado el desarrollo de una virtud, en la primera crisis es la esperanza.

 

            Erickson acepta de Freud el concepto de “super-yo” y sus orígenes edípicos, pero continúa creyendo que los asuntos sociales son más importantes que los sexuales para determinar el desarrollo de la personalidad.

 

            La tercera crisis de Erickson es la llamada “iniciativa versus culpabilidad" y ocurre a la edad de 3 a 6 años, es decir la primera infancia o etapa edípica según Freud.

 

            Esta crisis se trata del conflicto entre el sentido del propósito y las restricciones morales que el niño puede tener sobre sus planes, p/ej. querer comer un caramelo, pero saber que no tiene permiso para comer dulces. Esta crisis marca la división entre la parte de la personalidad que permanecerá niño (lleno de alegría y con deseos de probar cosas nuevas) y la parte que se está volviendo adulto (examina la conveniencia de sus motivos y acciones).

 

            El niño que aprende a regular estos propósitos, desarrollará según el autor la “virtud de propósito, valor de prever y perseguir metas”.

 

            Si las crisis no se resuelve bien, cuando adultos pueden desarrollar enfermedades psicosomáticas, inhibición o incapacidad. Estos defectos lo compensan ya sea con una actitud de ostentación, o bien exigiéndose mucho a sí mismos. También pueden ser intolerantes y más ocupados en impulsos prohibitivos que en disfrutar.

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Miguel Lucas Martinez 09/27/2010 14:27


Para conocer a los niños, hay que descifrar sus comportamientos desde el punto de vista psicoanalítico, lo que plantea Fernández es una aspecto que construye a diario los esquemas del
comportamiento de la personalidad integrada, habría que anexar las formas en que se protege el yo, los mecanismos de defensa y complementaria este magnifico trabajo que sin duda es para los
educadores una herramienta adecuada para las pretencíones de conocimiento. MLM. Normal de Jilotepec, Estado de México.